
Fue cualquier tarde, pero no una tarde como cualquiera. El que espera siempre desespera. Y el esperar siempre se convierte en un tiempo perdido y sin haber logrado nada. Pero esa larga, extraña y febril tarde quizás fue el fin del sentimiento positivo del “esperar”, lo que vino después fue algo totalmente enfermizo, obsesivo; una forma de envejecer al alma: por un amor, un sentimiento, un amigo, un pasado que ya nunca volverá.
Esto sucedía bien temprano por la tarde, luego, llegaba la indiferencia: altanera, egoísta y en el fondo tan sola que ahora hasta produce lástima; me sentaría a conversar con ella, puede que tengamos cosas en común... al fin y al cabo ambos estamos perdidos, sin rumbo y esperando cosas que jamás volverán.
Convención EAA Argentina 2026
Hace 23 horas
Hola Alu!!!
Aquilo que nos dói tem seu lado bom quando conseguimos expressar nossas dores em textos tão bonitos como o teu.
Olha só: "es domingo, arriba este ánimo!!!" hahah.
FELIZ DIA DO AMIGO!!!
Um beijão!